Los que ya tenemos una edad en la cirugía solo hemos conocido las guardias de 24 horas. Nos formamos así. Nos organizamos así. Y, seamos sinceros, mentalmente nos resistimos a cambiarlas por turnos de 12 horas.
¿Por qué?
Por organización. Por logística. Por continuidad de equipo. Por librar el día siguiente. Por la remuneración. Y también por algo menos racional: porque es lo que siempre hemos hecho.
Pero la verdad es que pocas veces nos hemos parado a mirar qué ocurre fuera.
En el Reino Unido, los médicos trabajan en turnos de 12–13 horas, con un sistema claro de clínico de día y clínico de noche.
En Francia y Alemania predominan también los turnos de 12 horas, con regulación estricta del descanso.
En los países nórdicos, los turnos son aún más cortos y el descanso está fuertemente protegido por ley.
En Estados Unidos, las guardias largas persisten, sobre todo en residentes (16–28 horas), aunque cada vez más reguladas.
En España —y en buena parte de Latinoamérica— la guardia de 24 horas sigue siendo el estándar.
¿Hacia dónde vamos?
El debate no es solo 12 frente a 24 horas. La clave es otra:
- ¿Hay plantilla suficiente para sostener turnos más cortos?
- ¿Se respeta realmente el descanso posterior?
- ¿Se mantiene la continuidad asistencial o se fragmenta la responsabilidad?
- ¿Se protege al paciente… y al profesional?
Las 24 horas generan fatiga, es evidente.
Pero las 12 horas mal organizadas generan fragmentación, más cambios de responsable y pérdida de cohesión de equipo.
En hospitales pequeños, eliminar las 24 horas sin aumentar plantilla sería inviable.
En otros entornos, la guardia larga ha mantenido continuidad clínica y sentido de servicio.
Sin más médicos, sin mejor organización y sin respeto real al descanso, el cambio puede empeorar el sistema en lugar de mejorarlo.
El debate no debería ser ideológico ni generacional.
La pregunta es sencilla:
¿Qué modelo protege mejor al paciente sin destruir al médico?
Porque si la respuesta no incluye a ambos, el problema no es la duración de la guardia. Es el diseño del sistema.
